SIEMPRE REGRESAS A CASA CON EL CORAZÓN CARGADO, POR DIVERSOS MOTIVOS...
Cada viaje te regala aprendizajes, nuevos horizontes y muchas vivencias que guardamos en nuestra memoria. Pero a mi, Carla, Jordania me cambió la vida desde el primer momento en el que bajé del avión. Las experiencias y emociones que aportan los viajes son directamente proporcionales al número de sorpresas que estás esconden.
Jordania me regaló muchas sorpresas, por sus gentes, por su rica gastronomía, por sus paisajes, por su riqueza cultural, pero sobre todo por la mágica conexión que sentí en el desierto. Una energía que invita a la introspección, que es inexplicable y que hay que vivir…
El desierto nunca deja indiferente, hay un antes y un después. Eso es lo que más me gusta de crear estas experiencias, poder acompañar, ver las emociones de las personas que me acompañan y nutrirnos mutuamente a través de conversaciones, risas, abrazos, vivencias compartidas…
Durante el Nakama experience por Jordania, también nos acompaña Ana Elisa, sanadora, profesora de yoga, facilitadora de la ceremonia de cacao y amante de los viaje. Con sus conocimientos y experiencia nos guiará a través del movimiento y el cacao para abrir las puertas hacia nuestro interior.















